on Felipe y Doña Letizia presidieron la recepción ofrecida al Cuerpo Diplomático acreditado en España en el Palacio Real de Madrid, con la presencia del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis.
Tras el saludo de Sus Majestades los Reyes al Cuerpo Diplomático acreditado en España en la Saleta Gasparini, se produjo, en el Salón del Trono, la intervención del nuncio apostólico, monseñor Renzo Fratini, como decano del cuerpo diplomático acreditado en España, y a continuación Su Majestad el Rey dio comienzo a su intervención recordando que "El terrorismo constituye en nuestros días una de las más crueles amenazas contra la dignidad y los derechos de las personas. Los trágicos atentados de 17 de agosto del pasado año en Barcelona y Cambrils, y muchos otros que han golpeado y siguen golpeando en otros lugares del mundo, ponen de manifiesto la necesidad de que la lucha contra el terrorismo continúe siendo prioritaria en nuestra política exterior. Como también lo ha de ser el reconocimiento de sus víctimas. España impulsa la adopción de un Estatuto Internacional de Víctimas del Terrorismo y hemos contribuido en Naciones Unidas a que en 2017 se adoptara el Día Internacional de Víctimas del Terrorismo, que se celebra cada 21 de agosto".
Continuó destacando que "Somos conscientes del valor de la democracia y del Estado de Derecho. Les quiero agradecer el apoyo sin fisuras que la Comunidad Internacional ha ofrecido a España ante la más grave crisis que hemos debido afrontar en nuestra historia reciente. Una crisis que ha puesto a prueba valores y principios que son no solo españoles, sino europeos y universales: el valor de la convivencia y la concordia en la diversidad y el valor del respeto a la democracia y al Estado de Derecho".
Don Felipe ha subrayado que "España es un país abierto, plural y comprometido, que contribuye, y desea hacerlo cada vez más, a la seguridad colectiva; a la respuesta a las grandes crisis, como la de los refugiados y migrantes; a la forja, en suma, de un mundo más equitativo y más sostenible".
Asimismo, en cuanto a política exterior quiso poner de manifiesto que "El futuro de la Unión pasa por ser un actor global, comenzando por sus vecinos inmediatos, al Sur como al Este. Aquí también es necesaria más y mejor Europa. En nuestra Vecindad Sur, el espacio euro-mediterráneo se ofrece ante la Unión como una oportunidad para trabajar por la seguridad y la prosperidad compartidas. En nuestra Vecindad Este, el Partenariado Oriental es un instrumento clave de la política exterior europea. Deseamos tener con Rusia una relación constructiva, que nos permita avanzar en la creación de un espacio euro-asiático basado en la confianza y el respeto mutuos" y que "Nuestra naturaleza y vocación europeas son plenamente coherentes con nuestro ser iberoamericano. Europa y América son, en España, vasos que se comunican, espacios y proyectos compartidos, socios que hablan y se respetan, aunque a veces, coyunturalmente, opinen distinto".
Haciendo referencia a los ejes de la acción exterior de España - Europa, el Mediterráneo, Iberoamérica y el espacio atlántico - el Rey señaló que "España ha sido siempre firme y activa defensora de reforzar los lazos entre Iberoamérica y Europa. En 2017, se han realizado destacados avances en las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre la UE y Mercosur; en la modernización del Acuerdo Global UE-México y en el inicio del Acuerdo de Asociación con Chile" y añadió "Estados Unidos es un aliado esencial de España y uno de nuestros principales socios económicos. En nuestras relaciones, que se remontan a los momentos fundacionales de esa gran nación americana, prevalecen la continuidad y la calidad de los valores e intereses compartidos. Así se puso de manifiesto durante el encuentro en Washington, el pasado septiembre, entre el Presidente del Gobierno y el Presidente de los EE. UU.".
En referencia al continente africano, Su Majestad el Rey señaló que "el Magreb en particular, es una región estratégica prioritaria de la acción exterior de España. Su proximidad, su relevancia política, cultural y económica y la existencia de importantes comunidades magrebíes en España hacen que la estabilidad y prosperidad de la ribera Sur del Mediterráneo, en particular, de Marruecos, Argelia y Túnez, sea determinante para nuestro país. Hago votos especialmente para que en este año Libia encuentre una solución política a su crisis y recupere la estabilidad".
Finalizó su intervención diciendo que "El año que viene, por estas fechas, iniciaremos la conmemoración del V centenario de la primera vuelta al mundo por la expedición de Magallanes y Elcano. Al circunnavegar el planeta por vez primera, España inauguró una nueva era para la humanidad. Una era en la que el mundo devino uno; en la que ya no había imposibles. Ese es el espíritu que nos convoca y con el que les animo a perseverar por el bien común".
Después de los discursos de Su Majestad el Rey y el nuncio de Su Santidad el Papa, el acto concluyó con la habitual recepción en el Salón de Columnas del Palacio Real.