Skip Ribbon Commands
Skip to main content
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias al recibir las llaves de la ciudad de Buenos Aires

Buenos Aires, 9.11.1991

Con alegría y agradecimiento recibo las llaves de la ciudad de Buenos Aires y con el honor que supone declararme huésped ilustre de esta magnífica urbe porteña.

Para los españoles, venir a Buenos Aires es sentirnos en nuestra propia casa, al comprobar gozosamente como aquí se repite nuestro propio mundo después de un viaje tan largo.

Es como si camináramos por las veredas de España sobre la extensión inabarcable de un joven país hermano.

Recorrer la cercana Avenida de Mayo, expresión máxima de la íntima relación de Buenos Aires con España, es encontrarse arropados por lo familiar y lo conocido. Por ello, con ocasión del V Centenario del Descubrimiento de América, España ha querido colaborar en la restauración de esta avenida alegre y pintoresca que tiene además el encanto de su singular exhibición arquitectónica.

Dice Rubén Darío en su canto a la Argentina que este es un país donde distintas sangres y hablas aceptan una patria nueva y adoptan una lengua común, una especie de Torre de Babel al revés: "La nueva Babel en la que todos se comprenden" en ese castellano porteño que Eduardo Mallea definió como con "cierta modulación menos enfática y más delicadamente decorosa".

Y en ese vínculo de nuestra palabra viva, con un acento inevitablemente más castellano, permítame señor Intendente, que le diga otra vez: Muchísimas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin